Películas de miedo… que no son de miedo

Reconozco que soy fan de este tipo de película: vas a cine a ver una película con tu chica y has escogido el terror porque piensas que de esta manera la vas a conquistar; sin embargo, te encuentras películas como The Babbadook que te termina destrozando tu estrategia. Pero lo mejor de todo es que lo pasas bien; recomiendo ver encarecidamente la película de “Un monstruo viene a verme” aunque la “explicación un monstruo viene a verme pueda no parecer demasiado sencilla de comprender.

Y es que estamos ante un tipo de película que mezcla dos cosas: por un lado, un componente mágico que suele ser el monstruo, y por otra parte tenemos el elemento trájico (que puede ser que un miembro de la familia esté sufriendo una enfermedad). Cuando nos combinan estos dos aspectos, ya sabemos que la película no va a tener nada de mágica, y que el recurso del monstruo se va a referir simplemente a una manera de poder encajar la situación, de poder aceptarla, cómo una especie de identificar a nuestros demonios y poder luchar contra ellos.

Es por ello por lo que pasamos de ser una película de usar el recurso del terror para meter mano, a estar pendiente en todo momento de la pantalla para ver lo que nos tienen que ofrecer. Es completamente increíble como juegan con nosotros, como nos hacen sentir y, sobre todo, como nos llevan al final de una película que no prometía tanto en el primer momento.

¿No te crees que estas películas sean tan especiales? Te recomendamos que veas algunas de las anteriores para que te hagas una idea de porque son tan especiales y porque tendrían que estar desde ya en el listado de tus favoritas.

 

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